Con casi 30 años de historia, este modesto local que funciona como bar y restaurante, es un referente para grupos de estudiantes en busca de un menú asturiano o astur-galaico a un precio razonable.
Ricardo Mayo les ofrece fabadas, lacón con grelos, o callos y a esa oferta acude también más de un famoso del mundo artístico, sobre todo, para aprovechar el horario de un tapeo postcine o teatro.